Ahora que ya os estáis yendo

Puede que desde los pupitres de las aulas suene un poco lejano o estúpido esto que voy a decir, pero desde ya, justo antes de empezar el mes de mayo, siento que os estoy perdiendo. No es que nunca os haya tenido, lo sé, pero a veces, en algunas clases, se produce una atención especial ante algo que estamos leyendo, un argumento que os sintetizo, un comentario interesante por parte de alguien de la clase…, a veces, es sólo una mirada con una pizca o una carga grande de inquietud, otras una sonrisa cómplice que casi se os escapa… En esos instantes, sé que esto merece la pena. Por encima de los berrinches, del creciente desinterés, de las horas echadas en balde  preparando algo que luego en clase no funciona, por encima de las faltas de asistencia (que a veces el profesor un poco más sensible de la cuenta puede tomar como un desprecio), por encima de todo, insisto, sé que merece la pena este intento de conectar con vosotros, (aunque no sea más que un instante) y soñar, con un idealismo cercano al del Quijote, con que alguna vez penséis que os ha servido para algo. Por eso, aún no os habéis ido y ya os echo de menos ante la pereza de empezar cada año de nuevo y trabajar muy duro y muy despacio para ir consiguiendo adeptos (aun a sabiendas de que, como decía Lorca, la poesía “no quiere adeptos, quiere amantes”).

Pero asumo, ¿cómo no? la primavera que se está haciendo fuerte, y con ella la presión de los últimos exámenes, de las últimas clases en las que todo se recibe ya como sin fe; asumo que estamos terminando el curso y veo que ya me empiezo a despedir, otra vez más, de vosotros, que nunca antes os habíais ido. Suerte con los exámenes

Publicado en  on Abril 23, 2008 at 1:10 pm Comentarios (1)

Impresiones de una semana difícil

Todas las semanas tienen siete días, pero eso sólo es cierto en el calendario. Para la mayoría de nosotros tienen cinco y un estrambote, es decir, cinco días y un apetecible descanso de lo que podría llegar a ser más o menos “rutinario”. Para un profesor esta rutina me parece que podría ser bastante difícil de alcanzar, puesto que nuestro material de trabajo es básicamente humano y humanos somos nosotros también. Cada día está demasiado sujeto al humor de nuestros alumnos (y el nuestro), a las actividades que tenga programadas el centro, al buen tiempo que haga en la calle, al momento del año en que nos encontremos, a la presión de la llegada de los exámenes, a los enamoramientos más o menos pasajeros, a los problemas familiares, a cómo sople el viento, a la celebración de un cumpleaños, a la motivación del tema que nos toca… Me paro aquí porque mi intención era aburrir a ficticios lectores, pero no tanto. ¿Han pensado cuántas de estas variables se pueden ver mezcladas mientras una profesora de a pie, con un tono de voz normal, con ganas y paciencia (pero no infinitas) intenta explicar a las dos de la tarde de un viernes, por ejemplo, el resultado que, según Valle, se obtiene de ver reflejados los héroes clásicos en un espejo del callejón del Gato? El tema puede ser apasionante o insufrible, hasta cierto punto sé que puede depender de mí inclinar un poco la balanza en uno u otro sentido, pero no me engaño. Todo no está en mis manos. Porque algunos estarán pensando en su martes de carnaval, y otros habrán quedado el sábado por la noche, alguien habrá discutido con su mejor amigo durante el recreo, otro odiará la literatura porque de pequeño tuvo que leerse El conde Lucanor y no entendió nada, y la mayoría a estas alturas de la mañana tendrá, sobre todo, cansancio y hambre. Yo misma puedo estar agotada(como esta semana), sentir que voy envejeciendo (cuando me acabo de hacer la foto de la orla de la promoción de este curso), temer que se me acaben las ganas (cuando me afecta demasiado que un alumno me vuelva a decir que la lliteratura pa qué) , puedo haber tratado de coordinar las actividades extraescolares del centro y puedo haberme encontrado tantos problemas, de esos tan humanos de los que veníamos hablando que tal vez no me quedan fuerzas para seguir defendiendo con los dientes, lo importante que ha sido y es para nuestro teatro que Valle se planteara que no quería escribir “manso y pacato” para las niñas del abono. Y ya está, ya me desahogué, sin haber llegado a contar qué ha sido, después de todo, lo que ha hecho que esta semana me haya sentido tan cansada. (Total, sólo he tenido clases por las mañanas, cursos y reuniones todas las tardes, corrección de exámenes en los ratos libres, preparación de clases en los huecos y aclaraciones sin descanso a padres, profesores, alumnos, equipo directivo… y, claro, una vida privada a la que trato de no llegar demasiado irritada )

Publicado en  on Febrero 8, 2008 at 6:25 pm Comentarios (2)

Primer día de curso

Hoy hemos empezado un curso llamado “Estrategias y usos del ordenador y las nuevas tecnologías en el aula”. por ahora, no tengo mucho que contar, hemos estado bordeando los temas y ahora acabamos de desembarcar aquí, en la creación de este blog que aún no sé si llenaré de contenido. ¿Le interesará a alguien el diario de una profe internauta? ¿motivaré a los alumnos con ese nombre, amalgama de los antiguos argonautas y los nuevos fugillas de internet? ¡Qué paranoia! ¡o qué rollo repollo que diría Manolito Gafotas!

Publicado en  on Febrero 4, 2008 at 6:02 pm Comentarios (2)